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Cultura

Marcianos al Ataque

Por: Chucky Garcia |Julio 09 de 2015

SEIS OBJETOS VOLADORES DE LA NUEVA MÚSICA COLOMBIANA

Si algo tiene la llamada “nueva música colombiana” es no tenerle ningún miedo al cambio. Con respeto, en todo caso, el ejercicio musical de toda una camada de nuevos creadores (algunos con una espesa barba que denota que en todo caso llevan muchos años en la escena); ha sido partir de una raíz musical que está grabada con martillo y cincel en el ADN sonoro del país y, desde ahí, comenzar a tejer un nuevo sombrero rítmico que calce en muchas más cabezas. Algunas veces con un mismo patrón, otras dejándose llevar por la experimentación a ultranza; en otras ocasiones conciliando la compostura con la demencia pero, a la larga, siempre entregados al oficio de tocar la música que les apasiona y deponer cualquier pretensión de trivial vanguardia.

Para la muestra, los siguientes discos que vamos a enlistar son justamente como objetos voladores no identificados; como marcianos salidos del propio universo musical colombiano pero al mismo tiempo venidos de otra galaxia. Por eso les hemos llamado “marcianos”. Álbumes grabados y lanzados en los últimos dos años (y publicados de forma independiente), que vale la pena chequear y luego retener por unos cuantos días hasta embeberlos.

1. “La Diversión Que Hacía Falta En Mi País” de Los Pirañas

Grabado en bloque en los estudios Árbol Naranja en Bogotá, este elepé recién salido del horno del trío capitalino no solo trae un bestiario de temas compuestos por Los Pirañas sino un tridente de versiones libres de canciones de Luis Alberto “El Flaco” Spinetta, el Conjunto Miramar y el grupo Mutantex (estos dos últimos de Medellín).

 

2. “Romperayo” de Romperayo

Música instrumental tropical a 2.600 metros de altura sobre el nivel del mar. De un mar en ácidos, para ser más exactos. Los timbales no dejan de repicar en este disco, mientras se mezclan con los samplers, los sintetizadores y un sonido de órgano que con astucia y encanto lidera tanta demencia ecuánimemente aplicada. Puro baile 3.0

 

3. “Silbidos” de Las Áñez

No solo se salen de los modelos del canto a dúo sino de los estándares de instrumentación. Con pocos aparejos entre manos (un teclado, un cuatro y algunos artilugios de percusión), las hermanas Juanita y Valentina Áñez crearon un universo musical sencillo, versátil, artesanal y no menos fantástico, donde van y vienen los aires llaneros, andinos e indígenas; de Colombia y de otras regiones del continente.

 

4. “Chúpame el Dedo” de Chupame el Dedo

Editado en un vistoso casete rojo, esta grabación del dúo Chupame el Dedo es una golosina de Black metal y música tropical bajo un manto de humor negro e irreverencia. Fuera de chiste, es el proyecto de dos de los mejores y más serios músicos colombianos, el guitarrista y compositor Eblis Álvarez y el baterista y percusionista Pedro Ojeda.

 

5. “La Revancha del Burro” de Systema Solar

Mientras llega lo nuevo de Systema Solar, no sobra hincarle el diente a este álbum que sin duda fue uno de los mejores del 2014. También editado en vinilo, “La Revancha del Burro” rima la fiesta con el mensaje contestatario, y le abre las puertas a la verbena caribe pero también a la electrónica y al hip hop: el protagonismo que el DJ y los MC’s tienen en las canciones de este elepé lo comprueban.

 

6. “Salvadora Robot” de Meridian Brothers

Meridian Brothers es una banda bogotana que con justa razón se ha vuelto una de las favoritas del público alternativo inglés y europeo. El sello Soundway editó este álbum en vinilo y dentro de su variopinto pero bien seleccionado catálogo los presenta como una revelación. Más que nada, “Salvadora Robot” es una obra de psicodelia tropical y eclecticismo bailable, con voces distorsionadas y guitarras muy ariscas.

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